Sorín, con Olé: “A esta Selección nunca la podés dar por muerta” :: Olé

La zona mixta se invierte. De repente, el jugador (porque ni física ni técnicamente ha dejado de serlo) que habla es Juan Pablo Sorín. Está cansado aunque lo disfraza con una sonrisa ganadora, de alivio. No tanto como los futbolistas que desfilaron por el serpenteante camino de vallas, pero sí como los sesenta mil argentinos que de a poco van abandonando el Hard Rock Stadium de Miami.

El corazón late. El “pum, pum” viene de ahí, no de los fuegos artificiales que anticipan la llegada del 4 de julio, el #America250 por los 250 años de la Independencia de los Estados Unidos. “Estamos todos agotados”, le dice a Olé el ex capitán de la Selección. El tipo jugó dos Mundiales, sufrió malas, disfrutó de unas cuántas buenas. Pero el carrusel emocional del 3-2 ante Cabo Verde fue diferente: lo agarró fuera de la cancha, sin chances de hacer otra cosa que alentar.

Que empujar desde el aliento con la misma energía que lo caracterizaba para correr por la izquierda, para aparecer como falso 9 y definir de cabeza ante la sorpresa de tantísimos arqueros. “Fue un partido durísimo”, insiste. Repite. Y disfruta, otra vez, de esa victoria que Lionel Andrés Messi celebró con el puño en alto mientras se perdía por el túnel único del estadio.

El abrazo de Messi con Licha Martínez (Juano Tesone).El abrazo de Messi con Licha Martínez (Juano Tesone).

-Argentina pasó, pese a todo.

-Del lado nuestro, superación, resiliencia, todas esas palabras que se usan cuando lográs salir de una situación inesperada. Quizá faltó tener un poco más la pelota y sostener la posesión en campo rival. Creo que los muchachos sintieron un poco el calor y el cansancio. Pero otra vez apareció Leo, brillante.

-Y los goleadores inesperados.

-La pelota parada terminó con un Licha que la enganchó y después el Cuti. Justo dos jugadores que también sufrieron lesiones y que les demuestran a los más jóvenes que nunca hay que rendirse. Y el caso de Leo… ya no hay más adjetivos. Lo buscó por todos lados. Además del golazo, que me hizo acordar al de Nigeria. Parecía que le preguntaba a Ever (Banega, por su pase en el 2-1 ante los africanos en Rusia), pero esta vez fue Licha.

-¿Qué mensaje creés que quedó?

-Argentina también demostró hoy que nunca se rinde. Es una Selección a la que no la podés dar por muerta nunca porque tiene un espíritu único. Y la gente también fue increíble, Juanpi.

El festejo de Messi en Miami (Juano Tesone/Enviado especal).El festejo de Messi en Miami (Juano Tesone/Enviado especal).

-¿Esto puede transformarse, más allá de la alegría, en un momento de superación para el equipo? ¿Sentís que una victoria así puede envalentonarlo de cara a lo que viene?

-Creo que una victoria así también te fortalece. Y desde hoy mismo ya están trabajando en las cosas que hay que corregir. Conocemos a Lionel, al Ratón, a Pablo, a Walter y a todo el cuerpo técnico. Incluso en lo físico saben cómo preparar al equipo cuando va ganando. Pero esto no es nuevo. También nos acordamos de aquella Copa América, de los segundos tiempos, de un montón de situaciones, del partido con Países Bajos…

-¿Se pareció a aquel partido contra México en 2006?

-Sí, sí. Hoy pasó algo parecido: vas ganando y otra vez sufrís. Pero Argentina sale adelante. A mí me pasa, y es algo muy personal, que me siento muy representado por estos jugadores, por esta generación.

-Me emociona un poco porque estoy acá con mi familia. Nos dieron una alegría increíble en Qatar. Fueron partidos que parecían cerrados y que se resolvieron hasta el último segundo. Y hoy volvió a aparecer el Dibu con atajadas clave, en los momentos determinantes. Por eso creo que todos los jugadores de este plantel y todos los que forman parte de la era Scaloni merecen el agradecimiento de todos los argentinos.

-Qué manera de sufrir, ¿no?

-Creo que la gente de Cabo Verde está muy orgullosa de su equipo, pero no solamente por lo que hicieron ante Argentina. Cabo Verde planteó todos los partidos de esta manera, no solo defendiéndose.

El delirio en el Hard Rock (Juano Tesone).El delirio en el Hard Rock (Juano Tesone).

-Eso es lo que más sorprendió a muchos: que no se tiró atrás.

-Todos dicen que cerraron el ómnibus, pero pará. Porque contra Uruguay los dos cambios fueron Elio Varela y otro delantero; uno presionó y el otro hizo el gol. Y hoy pasó lo mismo. Cuando tenía para poner un volante de contención, puso a Monteiro, que es un jugador del último pase.

-Fue un adversario bravo.

-Es un equipo que no tenía nada que perder. A mí me parece que los trabajos a largo plazo, como el de Bubista, rinden sus frutos y te das cuenta cuando un equipo confía en lo que hace.

MIAMI (ENVIADO ESPECIAL).

Fuente: www.ole.com.ar

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